Alex J Fig

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ENTRE SILENCIOS Y SABORES

Ubicado en el casco antiguo de Panamá, aunque en un discreto primer piso con una majestuosa vista, se encuentra un restaurante muy particular, tanto que hasta su nombre rompe los paradigmas de lo común. Soo Atelier...


De la palabra cuna “Soo” que significa fuego,se fusionan en una frase con dos palabras un solo concepto.
Tal y como en un Atelier,  se exhiben en sus paredes obras fotográficas de artistas panameños, que además de ser muy hermosas hacen un contraste perfecto con el sobrio ambiente del mobiliario y la decoración que se dejan notar como escogidos cuidadosamente por un destacado diseñador. 
Cuenta con un hermoso palco que con algunas de sus mesas orientadas a sus portales de cristal y madera, sus ojos podran perderse en una larga mirada hacia la costa pacífica.


Un personal que deja en alto la reputación del lugar, vajillas y manteles perfectamente cuidados, cristalería idónea y todos los accesorios meticulosamente seleccionados y dispuestos, preparan la vista y el tacto para introducirlo en una profunda experiencia gastronómica.

 

Como en todo atelier el artista en este caso produce sus obras en el fuego, siendo la chef Jovana Urriola quien con sus talentosas manos y jóven creatividad nos deleita fusionando sabiamente las artes culinarias con los sabores de Panamá en una imagen sencilla.

Combinada con un equipo de jóvenes servidores, quienes con  respetuoso porte y una conducta muy profesional, llevan hasta la mesa una variedad extensa de manjares preparados con ese estilo único que caracterizan a esta jóven chef que nunca dejará de sorprenderle.

 

Dejandome llevar por el amarillo blanco, profundo y brillante del vino de la casa, comence mi experiencia con un rissotto de sancocho con filete de pollo ahumado en leña de nance. Con la majestad del grano arborio perfectamente cocido y el salseado en el caldo del sancocho tuve la mejor perspectiva del sabor panameño fusionado a una receta que nunca imaginé. Para resaltar la experiencia y hacerla inolvidable probé un bocado del pollo crocante que dejó pasar a retrogusto el aroma del fogón que en este caso involucra sabiamente el bouquet de la leña del nance que indudablemente marcaron la experiencia.

Con un postre simplemente fascinante, donde contrastaron unos 6 sabores cuidadosamente equilibrados, pude maravillarme en aquel plato sacando de mi intelecto palabras rebuscadas para poder describir este momento. Sin saturar el gusto los ingredientes de esta receta se juntaron en el paladar, allí como en una breve parada continuaron juntos para luego transitar por vías buco-faringeas liberando sabores que destellaron luego salir por el olfato dejando una experiencia inolvidable. Me quedó claro que el protagonista fue La Mañanita volteada con piña y chispas de chocolate con helado de coco.

 

Hoy puedo escribir esta nota y alardear de haber sido honrado con tan bello y gustoso banquete, que sencillamente ponen en un lugar muy alto los sabores de Panamá en una breve experiencia. Mis saludos querida chef, estaré siguiendo su trabajo y continuaré estimulando a mis lectores para que puedan vivir una experiencia como la mía.

 

Soo atelier........el arte del fuego y los sabores.

By: Alex J Fig.



Posted in My Panama Story on April 21 at 11:21 PM

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